En la costa, a unos 40 Km. al norte de Beirut, se encuentra la milenaria Biblos, una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo. De hecho, su origen se remonta al Neolítico, hace unos siete mil años. Durante el tercer milenio a.C., esta urbe se convirtió en el puerto comercial más importante de la zona, punto de partida del envío de madera de cedro y aceite a Egipto. Hasta el siglo X a.C., Biblos constituyó el principal centro de la cultura fenicia, y allí se desarrolló un alfabeto fonético, precursor de los alfabetos del mundo moderno. Invadida sucesivamente por persas, Alejandro Magno, romanos, bizantinos y árabes, Biblos finalmente cayó en el olvido después de ser tomada, y posteriormente abandonada, por los cruzados.
Antes de la guerra civil, Biblos resultaba una parada obligada de la jet set, y tanto el puerto histórico como su pintoresco casco antiguo permanecen en buen estado de conservación. Para acceder a las ruinas, al sur de la ciudad vieja, se deben atravesar los restos de un castillo de cruzados, que domina los muros medievales de la urbe. Desde este punto se pueden divisar vestigios de cabañas que datan del quinto milenio a.C., el templo de Baalat Gebal, de 2800 a.C., un templo con forma de L construido hacia 2700 a.C., dos tumbas reales y un templo de comienzos del segundo milenio a.C., además de un anfiteatro romano.
Otro atractivo a descubrir es el Museo de Cera, donde se retrata la historia del país mediante una serie de escenas algo extrañas y, en ocasiones, incluso tétricas. Cerca de la institución cultural, se halla la iglesia de San Juan, construida por los cruzados. Además, Biblos cuenta con un souq (mercado) muy animado, y dispone de una atractiva playa con algunos vestigios submarinos. Si bien únicamente cuenta con un par de hoteles, abundan los establecimientos donde comer.
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