El Medio Oriente señala a un área geográfica, pero no existen fronteras precisamente delimitadas. La definición (arbitraria) más común abarca: Turquía, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Sudán, Somalia, Siria, Bahrein, Irán, Iraq, los Emiratos Árabes Unidos, Yemen y los territorios controlados por la Autoridad Nacional Palestina (la Franja de Gaza y parte de Cisjordania).
Egipto y su Península de Sinaí ubicada en Asia, generalmente se considera parte de Medio Oriente, aunque la mayor parte del territorio geográficamente esté en África del Norte.
El Medio Oriente tiene en su gran mayoria tierras áridas y semi-áridas, con algunos pastizales y desiertos. La reserva y el suministro de agua constituyen un problema en varias zonas de Oriente Medio, debido a que el rápido incremento de la población hace aumentar la demanda, dificultada por la salinidad y la contaminación. Los principales ríos, incluido el Nilo y el Éufrates, proveen la irrigación necesaria para solventar todas las actividades agrícolas de la zona.
Esta región alberga el creciente fértil, que abarca parte de los territorios del Antiguo Egipto, el Levante y Mesopotamia, donde se considera que empezó la revolución neolítica en Occidente. |